
"...and I have tried and tried,
to say what's on my mind,
you should have know,
you should have listened..."
Beyoncé - "Listen."
Mi papá gusta mucho de referirse al antiguo proverbio libanés que dice "si el hablar es oro, el silencio es plata" y yo, a estas alturas de mi vida, le concedo toda la razón.
Me explico. Hace años, yo tenía un jefe a quién se le conocía como el "Sin Huevos" por su firmeza de carácter y su temple en salir avante en el día a día laboral. Bueno, por obvias razónes, después de un tiempo, nos fue imposible seguir trabajando juntos.
Llegó entonces el día en que entré a su oficina y le presenté mi renuncia, no sin antes decirle "Bueno, _______ (sí apliqué su nombre de pila el cual no recuerdo ahorita), todos tenemos un Waterloo y tú, eres el mío." Sin Huevos guardó silencio por unas milésimas de segundo para luego esbozarme una gran sonrisa y decirme, "Híjole, mil gracias.".......O sea cómo ?
Otro ejemplo. Un caballero, totalmente carente de gracias en aquello de las artes amatorias (o sea, muy malo en la cama) quién preguntó a la dama, "Te llamo ? Me encantaría volver a verte..." a lo que ella respondió, "Bueno, es que para mí, el buen sexo es muy importante en una relación." Entonces él rebatió..."Sí, por eso." Y ella sentenció...."Por eso."
Triste, pero cierto. Muchas veces tenemos frente a nosotros la palabra, la respuesta, el consejo, el razonamiento, el pretexto, la frase, el proverbio, la nota, la dirección, la canción, el texto o la mentada de madre precisas para lo que nos está sucediendo, pero simplemente, no la escuchamos !! Nos es mucho más importante escuchar nuestra propia voz, tener la razón, dar la última palabra, gritar más fuerte para no quedar como pendejos, loosers, traidores, dejados, hipócritas, incultos, huevones, mensos, ignorantes, amanerados o víctimas de nadie.
No me mal interpreten, no soy del tipo silencioso y retraído. Al contrario, adoro hablar. Adoro usar palabras y encontrar maneras de expresarme a diario. Hablo mucho, con todos, de todos los temas, pero...sí, sí he aprendido que en momentos clave de mi vida, guardar silencio y escuchar - más que oír - ha sido la verdadera salvación, la verdadera verdad.
A veces, necesitamos tantas palabras como silencios nacidos del escuchar. Y creo que tanto las palabras como los silencios, son un cielo y un infierno personales....Pero, a poco nuestras vidas no son un pedacito de ambos ?

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