
“¡Llégale al corazón!”
Grito popular escuchado en la multitud.
Grito popular escuchado en la multitud.
Yo lo conocí hace mucho tiempo y era su “fans” antes de que Televisa lo encumbrara.
Yo sabía de su paso por la Triple A, su pasado como enmascarado y como ex integrante del bando rudo hasta su formación como el luchador/stripper más sexoso de los últimos tiempos, Latin Lover. Tan lo sabía, que en cuanto se anunció la función “Rey de Reyes: Cabellera contra Cabellera” en la Plaza México, fui la primera en correr a la reventa y adquirir mis boletos en primera, sí en primera fila.
La cita era una fría noche de Noviembre, donde me presenté a la Plaza México, igualito como si estuviese en el Madison Square Garden, portando un labial rojo carmín en la bolsa de los jeans (segura estaba de besar a mi ídolo esa noche), unos kleenex para la ida al baño y 100 pesos, para lo que se ofreciera.
Dicho y hecho, en la lucha estelar, llegó el momento…Salió al escenario ataviado como vaquero y al ritmo de “I’m too se-xy for your party, oh, too se-xy…” se fue despojando de guantes, sombrero y chalequito hasta arrancarse de un jalón los pantalones para deleite de la multitud, quedándose en breve calzoncillo blanco con corazón rojo justo ahí, sí, justo ahí.
Aguanté las dos de tres caídas sin límite de tiempo, gracias a que me dediqué a gritarle peladeces de la índole de “Cásate conmigo Latin !!” (bizarra petición de mi parte, sólo justificada por la euforia del evento); “Merezco, Pellízco !!” las veces que le bajaron el calzoncillo y vimos nacha; “En ese lavadero tallo mi ropa!!” cada que volaba de la tercera cuerda, para finalizar con “En esa cola sí me formo !!” para que le quedara claro….Y es que gritado desde la primera fila y con mi entusiasmo acostumbrado, segura estoy, que desde Latin hasta el Dr. Alfonso Morales me escucharon.
Bueno, pues antes de que el referee Pepe Tropicasas contara los tres toques de espalda, se acercó a mí un caballero y me ofreció fotografiarme con mi luchador favorito al terminar la función por módicos 100 pesos. Como ya había yo fraccionado mi billete al consumir un chesco y una bolsa de papas, junté rápidamente entre los otros compañeros de la primera fila el faltante y dije sí a la foto. Lo único que restaba era acercarme a la puerta de Toriles al finalizar el encuentro, mismo en el que Heavy Metal perdió su larga cabellera.
Y así lo hice…El primer problema era que yo tenía un brazo enyesado y la puerta de acceso quedaba del otro lado del callejón literalmente. Entonces, con ayuda de unas sillas y el famoso “pié de ladrón”, entre mi hermano, cuñada y otros 5 amables aficionados pude saltar graciosamente la barrera y formarme junto con otras 476 personas que esperaban se abrieran las puertas para ver a nuestro luchador favorito.
Como ya era cerca de la media noche, el frío arreciaba y los que no querían foto que me estaban esperando, no estaban ciertamente felices y emocionados como yo, rápidamente amigué con un distinguido sujeto de la Seguridad K-9 (key-nain), quien a cambio de prendarse de mi breve cintura y de un poquito más abajo, me llevó entre empujones y gritos de “Aquí la señorita está malita” hasta el primer lugar de la fila de fotos para con Latin Lover.
Los minutos antes de que me dieran luz verde, con el brazo bueno, me pinté la boca, peiné el cabello, preparé el bolígrafo y mantuve cerca de mí el “Calendario Oficial de Latin Lover” que ya había comprado. Las otras mujeres empujaban y gritaban entusiasmadas, mientras yo, realizaba ejercicios básicos de calistecnia y me mentalizaba para decirle cara a cara, todas las fantasías eróticas, cochinadas y morbosas sabroseadas que ya había acumulado en mi ronco pecho…Y entonces, me tocó pasar a la foto.
Vaya sorpresa. No pude articular palabra. Ni una. Ni una sola.
Lo primero que me dijo fue “Buenas Noches. Y qué te pasó en el brazo ?” mientras me daba beso, abrazaba para la foto, tomaba la pluma y me preguntaba mi nombre para autografiar el calendario oficial. Estaba de pie frente a mí, en calzoncillo blanco con corazón rojo justo ahí, más alto que yo, oliendo delicioso y con todas, todas sus carnes per-fec-ta-men-te bien puestas. Qué cosa. Firmes músculos por todos lados. Piel bronceada. Espalda ancha. Cintura breve. Pectorales de acero. Suavecito acento regio. Qué cosa.
Para cuando la Polaroid Instamátic reflejó nuestras sonrisas, yo ya me había medio desapendejado y atiné a decirle con risita nerviosa…“Gracias por la foto Señor Lover, soy Martha, me fracturé el brazo, gran lucha la de hoy y felicidades.” Y ya. Nada más.
Qué qué ?
Qué pues conmigo?
Donde quedó el torbellino de fuego que iba a dejar huella en la vida de Latin Lover ?
Pues como dicen vulgarmente, se me hizo de pollo !! Y es que jamás esperé que fuera tan decente, tan accesible, tan tranquilo y que estuviera así, así……. Ya al estar a 30 centímetro de él, la verdad, me impuso y paralizó su físico.
He reflexionado con los años y aunque casi no he vuelto a tocar un abdomen tan marcado, a abrazarme de unos brazos tan anchos y a posar junto a un cuerpo tan firme, hoy entiendo que más que el cuerpo, fue la apariencia lo que me paralizó. Me dejé llevar por completo por el paradigma del luchador populachero gandallón y jamás consideré dar el beneficio de la duda.
Qué gran lección. En este espacio puedo decir que aunque esta ocasión fue memorable, han sido muchas otras veces en que también la apariencia me ha engañado y la verdad, ha sido interesante, aterrador, maravilloso y revelador, averiguarlo.
Ah, pero sólo para esta ocasión, puedo avalar que las nachas de Latin Lover no son postizas. Que gran leccion.

1 comentario:
Hola M.
Feliz Cumpleaños!!!
Te mando un abrazo y te deseo toda la felicidad que te mereces!!!
???
La M. sera por muñeca?
:)
Publicar un comentario